viernes, 21 de enero de 2011

Detrás de una sombra…

¿Quién dijo que solo hay sombra cuando hay luz? Acaso ¿no se dan cuenta que la oscuridad no es más que el abrazo inclemente de su propia sombra? ¿De su propia oscuridad? ¿De su propia agonía?... La luz, simplemente la pone ante nuestros pies.

-Shh, calla. Alguien trata de hablar.

-TÚ, sientes eso… ese agujero que perfora sin dejar herida, que lastima sin dejar morado, que te aniquila profunda y lentamente. Esa sensación incómoda que no te deja pensar voluntariamente, que crea voces extrañas en la cabeza, ideas traviesas, psicópatas y bastante tentadoras…

-YO, no sé de qué me estás hablando- dijo en tono sarcástico.

-TÚ si lo sabes, pero siempre sabes cómo disfrazarte ante los ojos pendientes de tu proceder. Pero, es que ¿acaso eres tan egoísta, como para pensar solo en lo que dicen los demás de ti sin importar cómo esté YO?

-YO… no sé qué responder. Tal vez tengas razón, pero si no lo hago todos descubrirían lo TUYO y lo MÍO…

-Y TÚ, a cambio de eso prefieres que YO me desmorone mientras TÚ luces inclemente ante todo…

-YO, no tenía esa intención, pensé que sería una buena idea, al menos mientras pudiéramos resolver algo desde la raíz, pero admito mi error y quiero enmendarlo.

-TÚ, siempre sabes cómo manejar la situación para quedar de víctima, y YO como el aguafiestas del paseo…

Terrible discusión, épica batalla… revivida en cada momento de la vida. Desigualdad entre nuestra razón con el corazón, un momento en el que todo deja de ser para volverse nada…

¿Por qué siempre esperamos más de lo que merecemos? o es que ¿acaso lo merecemos pero nadie es capaz de darnos lo que se nos debe?... La insignificancia de un ser no se mide por lo que tiene, sino por lo que él mismo piensa tener… si cree que no tiene nada, entonces es un ser insignificante, sin sentido, sin vida… no importa que su corazón siga latiendo si cada segundo que pasa no sirve para que se aferré a sí mismo… un ser que no es capaz de soñar, no tiene ganas de pisar el futuro; un ser que no se traza metas, es un mediocre al pensar que no puede lograr nada de lo que se propone; un ser que no sepa por qué vive simplemente está desperdiciando un lugar en el espacio… hasta una inerte roca sabe que está para hacer tropezar, sostener, crear… y todo por qué sabe qué significa ser Roca… una Roca significante.

En la ausencia del sonido escucho un murmullo, uno que me cala, me mata, me envicia, me llama… uno que me embriaga, me sumerge, me sublima… uno que no calla aun estando dormido, uno que no se detiene en medio del camino… uno que tiene por misión llenarte la cabeza de arte abstracta, lista para formar algo en la gran muralla del pensamiento, delimitado por la grandeza del vacío en medio del pecho…

-YO, no eres el aguafiestas del paseo… sabes, en medio de todo te comprendo. Debes cargar con todo lo que nos pasa, aguantar y seguir paso a paso lo que depare el pasar del tiempo.

-Ajá… en cambio TÚ… Tú solo tienes que disimularme, disfrazarme cuál niño en Halloween como si eso solucionara lo que llevo dentro. Pero ¿qué más da?, ¿cómo pedirte más, si solo piensas por ti mismo?... ¡Baaagh! Es una tontería sentir que pensabas en mi… *suspiro*.

Una tontería que atormenta, que hiere, que manipula; una que condensa emociones y guarda rencores; una que despista, debilita y destruye; una que nos encuentra entre sí, terminando con el misterio de la imagen y su reflejo en el espejo.

Es complicado admitir sin ser derrotado… ¿por qué? Porque no hay blanco más fácil que un soldado sin armadura… nos aferramos a máscaras que nos mantengan lejos de las implacables garras de un mundo que, se le ha olvidado sentir y pensar en y/o con los demás. Un mundo personalista que piensa en sí mismo como único ser sin darse cuenta que a su alrededor hay cientos de seres más, pero que como él no se atreven a ver más allá de sus narices por miedo a perder… a perderse en la búsqueda de sí mismos encarnados en los demás; sin darse cuenta que el YO está dentro de cada uno, pero necesita del otro para sentirse realizado, escuchado y único sobre los demás.

Quien es incapaz de atreverse niega su propia existencia, al renunciar a lo que siente limita a su ser y lo divide en lo que se ve y lo que no, lo real y lo falso… Creo que es suficiente de ser por agradar, es mejor ser porque se quiere y no porque se debe… quién no comprenda simplemente no vale la pena; de nada sirve vivir usando máscaras, si jamás podrás demostrarle al mundo la grandeza de tu ser, no seas egoísta y déjanos ver que eres un Ser en toda la esencia de lo que es… un significante ser.

Es hora de salir detrás de la sombra que se nos ha impuesto y darle color a la silueta con nuestro verdadero pensamiento, sentimiento… que sea el reflejo de lo que tenemos dentro…
Eres sombra a contraluz, la magnificencia es tanta que jamás nadie logrará fijarse sin equivocarse al momento de hablar sobre ti…

martes, 11 de enero de 2011

Soledad compartida…

Admitir su existencia nos asusta, parece imposible que aun teniendo la compañía más agradable sigas sintiendo el susurro de su silencio sepulcral retumbando en tu mente, acabando con todos los buenos pensamientos, las metas… confundiéndote, dejándote sin saber qué pensar, pues parece que con ella hacerlo es encontrarse para destruirse, y borrar todo lo que habías logrado construir.

Huye de la escena del crimen, nadie puede culparla, solo cumple con su trabajo, nos acompaña a estar solos… a estar sumergidos en ella bajo el manto de oscuridad que al pronunciar su nombre se despliega.

¿Quién eres en realidad? Cómo combatirte si no puedo verte, cómo vencerte si no sé qué eres… ¿una niña?, ¿una mujer?, ¿una anciana? ¿El lado oscuro del viento?... no lo sé, eres todo y a la vez nada, un algo intangible con capacidad de invadir el vacío de mi mente cuando no está ocupada en algo, cohibiendo mi pensar y doblegando mi voluntad a su merced.

Puedo sentir como me abrazas, pero soy incapaz de devolverte el abrazo… a veces siento lastima por ti; ser Soledad, un ser dependiente de los sentimientos de los mortales, incapaz de ser si misma sin necesidad de las vacías mentes que de vez en cuando se cansan de pensar; un ser doblegado ante su propia naturaleza, aunque siempre está acompañando a un ser por obra de su nombre, todos la quieren lejos mientras se esté en un mal momento; aunque esté con nosotros, nosotros jamás estamos con ella… o acaso alguno le ha preguntado ¿por qué está tan sola?, alguno se ha preocupado de su condición emocional, de sus traumas, de su existencia misma… tal vez, ¿es producto de nuestra imaginación cuando ya no tiene colores con los cuales pintar el lienzo de la vida?, ó quizá ¿somos nosotros los amigos imaginarios que inventó para tener con quién jugar?.

Es complicado pensar en su nombre sin confundirse, paradójico nombrarla y no saber a ciencia cierta si es mala o buena consejera, irónico decir que es buena cuando nos hundimos en ella, caótico decir que es mala cuando en ella obtenemos buenas ideas… es complejo idear un adjetivo que la encierre en toda su majestuosidad… un ente que no puede ser definido como nada en específico, que hace parte de la cruda realidad...

¿Nos fortalece o debilita? Solo con ella pensamos, en ella nos desahogamos… con el canto de su silencio somos capaces de llorar y explorar todo aquello que en nosotros causa sufrimiento, frente a ella no usamos máscaras, sabemos que está siempre bajo la almohada esperando que le hablemos entre sueños, contándole todos nuestros secretos; se mofa cuando frente al espejo nos hablamos tratando de ignorarla, cuando entre risas proferimos estupideces… escucha nuestras sínicas melodías que inventamos cuando en el fondo del abismo estamos… alguien se ha preguntado ¿por qué cuando estamos deprimidos tarareamos canciones que parecen rondas infantiles?... puede ser un estado de demencia que sólo tomamos junto a ella…

Opresora o aliada, siempre está como un ángel, no sé si de la guarda, pero atiende al primer llamado, y se queda cuanto tiempo sea necesario. No está con reproches, ni límites de tiempo, está disponible a todas horas… sonámbula ó despierta, siempre está alerta, dispuesta a hacer su deber sin mirar a quién.

En el reino de su encierro, somos los juglares… quién más la divierta sin ser presa de sus cadenas, será capaz de salir del castillo con opción de dar vuelta atrás… quién no, vivirá bajo el velo de sus deseos, de sus caprichos… de su incontenible necesidad por no sentirse atrapada por su propia naturaleza…

sábado, 8 de enero de 2011

Pero, así es...

Hay cosas en la vida que pasan, parecen imposibles… pero, así es…

Nunca llegaré a entender el misterio del destino, ni los designios de su pensamiento, hay cosas que reprocho, otras que intento negar, rechazar… y hay otras que simplemente no puedo creer.

Y entonces llegó ese misterioso ser, de mirada bonita, sonrisa radiante y palabras que logran sublimar mi alma y enriquecer mi espíritu de alegría plena, queriendo ser mi amiga con objetivo pleno de convertirse en el sueño perfecto.

A paso lento marcó las bases que unieron nuestras almas, con tiernas miradas logró penetrar hasta el fondo de mí ser, con elocuentes silencios me escuchó sin juzgar y apoyó sin reprochar; con palabras de aliento engrandeció mi ego y por fin sentí que era importante y tenía oportunidad de ser lo más importante para alguien que buscara ante todo mi felicidad…

Tal vez eso suene egoísta, pero después de todo, es lo que cualquier altruista espera al dar desinteresadamente… con su actitud busca llenar el vacío que inclemente, la hace sollozar. Paradójico pensar que un altruista espere algo de los demás cuando lo hace sin pensar si algo recibirá… pero el equilibrio de la vida demanda que “para recibir algo hay que dar algo del mismo valor”.

…*suspiro*, ni aun conociendo todo el vocabulario del mundo, podría describir la sensación producida por la satisfacción de ser lo único, lo más importante… donde no importe más que tu felicidad adornada con una sonrisa verdadera… 

Y, luego de que habías pensado que la felicidad no estaba en tu camino, te das cuenta que por mucho que has perdido te ha llegado la recompensa, y poco a poco ese ser se convierte en tu centro, en el aliento cálido, en tu primer pensamiento al despertar y el último antes de dormir, para convertirse en el sueño nocturno; en la sonrisa que se escapa desprevenida cuando con su imagen recuerdas, en las mariposas que revolotean cuando su voz escuchas, sus letras lees, sus labios tocas, su ser sientes… es el deseo intenso de hacer cuanto sea por verle siempre sonriente, de brillantes ojos y corazón acompasado… por quién harías todo y todo dejarías de hacer por estar cerca. 

Es el número uno para todo, es la prosa de mi aliento, la musa de mis letras, la melodía de mis días, el compás de mis canciones, el nombre de mi vida, el hada de mi cuento, el sueño perfecto… todo lo que quise y nunca pensé en tener, y ahora por un designio del destino lo tengo y sigo sin poder creer… pienso que estoy en un sueño el cual deseo que sea perpetuo, sin sus ojos no veo, sin su boca no musitaré alguna palabra otra vez, sin el latido de su corazón yo… simplemente me muero…

¿Por qué? Porque es mi único consuelo, entiende todo sin saberlo de mi boca, sabe cuándo mantener el silencio y tan solo abrazarme para desahogarme… sabe qué hacer, qué decir… sabe todo de mi, mi pasado, es mi presente y anhelo que mi futuro… mi mayor tesoro, el mejor regalo, lo único que quiero, todo lo que necesito y más de lo que merezco.

Mi suelo, mi cielo... eres el sueño perfecto en el que quiero seguir viviendo por la eternidad hasta que el tiempo se agote y solo quede “para siempre” flotando sin dueño con libertad de serlo eternamente…

viernes, 31 de diciembre de 2010

Un por qué…

Si te preguntan por qué razón vives, responderías porque…; si te preguntan por qué es azul el cielo, responderías porque…; y si te preguntara ¿por qué respondes porque? ¿Qué me responderías?

Tal vez sea ilógico, pero existen cosas maravillosas que no tienen un por qué, no importa cuánto te mates en buscarlo, no lo hallarás… y si por algún motivo llegases a encontrarlo, entonces toda la magia de lo inexplicable perdería total sentido y pasaría a ser un acontecimiento más en la normalidad de la realidad…

Muchas veces piensas que alguien ha llegado a tu vida para hacerla valiosa… pero te decepcionas y te preguntas por qué, qué has hecho para que se aleje tan intempestivamente de ti. Piensas que en definitiva no estás hecho para ser el número uno de alguien, lo más importante, lo que le dé sentido total a su existencia.

Entras en depresión, te encierras y creas mil barreras que escondan lo que eres en realidad. Creas personalidades paralelas, todas diferentes y consecuentes a los lugares en los que te desenvuelves. Te detienes un segundo a pensar… y te derrumbas aún más al saber que lo que ven de ti son solo espejismos que has creado para huir de ti mismo. Golpeas la cama en busca de respuesta, miras por la ventana y tan solo ves una senda de luz de plata que alimenta el aliento y da consuelo; y entonces decides ser tu mismo y darle la oportunidad a alguien más de ser el ser especial en tu vida.

Te levantas al otro día, del jardín recoges una extraña flor de rojo carmesí que de esperanza invade tu corazón renaciente, fulgurante y emocionado por volver a latir completo. Su color intenso te envuelve en un sin número de buenos sentimientos, me lleva por un pasaje de buenos momentos y te hace sentir algo fuerte justo en mi pecho… el corazón late a prisa y sin respirar… la mente se anima al encontrar tan fantástico lugar, los músculos se relajan y ya no sientes más que mariposas bailotear en el centro del cuerpo. 

De momento no entiendo qué está aconteciendo.

Luego entiendo que era un magnífico sueño… La luz del cielo entra fuerte a través de la ventana y se posa candente sobre mi mejilla derecha ya sonrojada por su cálido aliento. 

Siendo yo, sin estar en un sueño, siento los mismos sentimientos que mi mente había descrito en tercera persona, y entonces comienzo a pensar que mi sueño puede ser una realidad.

Me aferro a lo que siento y sigo el sendero de pétalos rojos que hay en el suelo… Fulgurante, encuentro una figura que no había visto jamás, de espaldas a la luz, veo la sombra de su silueta y me pregunto quién podría ser de tan perfecta escultura. Da un paso al frente y la luz candente bordea su figura y la resalta como traída del cielo. 

Me pregunto si es un ángel y antes de poder decir palabra alguna, te acercas silenciosa, me tomas delicada del cuello y pactas amor eterno con un tierno beso. Confundida me pregunto por qué has hecho eso y con el índice cierras mis labios antes que pueda decir algo del momento.

Los días transcurrieron y por un milagro que aún no entiendo seguí viendo su silueta hasta en mis sueños, no paraba de pensar en ello y en lo gentil que ahora era mi trasegar sereno y apaciguado.

Un día sin pensarlo le pregunté ¿por qué estás acá conmigo?... la escultural figura se limitó a acercarse, consentirme y darme besos y más besos que extasiaban mi alma y reconfortaban mi corazón… después de un rato, entre susurros me dijo que yo era su ser preferido, el latido de su corazón, las vibraciones de su alma y los pensamientos que siempre la atacaban para hacerla más feliz…

Y entonces comprendí que esa hermosa silueta era mi persona predilecta, capaz de darlo todo por mi sin esperar más que un sincera sonrisa, un alma tranquilo y un corazón completamente restaurado gracias a sus bellos cuidados…

No me canso de verte y perderme en la profundidad de tus ojos, no me canso de besarte y sentir el dulce néctar de la vida, no me canso de decirte a viva voz que eres la fuente de mi emoción, la prosa de mi aliento, el susurro de media noche, mi sueño y mi desvelo, mi motivo perfecto para vivir en un sueño perfecto… 
 ¿Por qué? Simplemente porque te amo…

lunes, 27 de diciembre de 2010

Carta de una desconocida…

Tal vez no sepas quién soy, pero yo sé perfectamente quién eres tú. Durante largos años he esperado el día en el que puedas nombrarme sin preguntar mi identidad. Quisiera abrazarte y sentir el calor de tu cariño, pero me encuentro con el vacío de un recuerdo que me envuelve en el manto oscuro de la soledad, reviviendo la ausencia de tu esencia guardada en el cofre de tu materia. 


¿A dónde has ido? Busco y busco, pero no te encuentro, en mi mente solo habitan borrosos momentos que atañen mi frágil corazón desmoronándolo en mil pedazos. Cada vez que me hablas desconozco tu voz, sé que no es así, pero no logro recordar cómo era, y aunque me esfuerce nunca hallo la melodía perfecta. Extraño tus tiernas caricias que me hacían sentir viva, tus abrazos, tu comida; los regaños, las risas y los llantos; las fotografías sobre la mesa de noche, las presentaciones y los raspones; los susurros a media noche, las canciones e historias para fantasear al mis ojos cerrar…

Te veo más no te encuentro, te hablo sin encontrar respuesta… no sé a dónde has ido, no sé por qué ya junto a mi no estás… 

Siento el vacío que tu ausencia dejó en la niñez, quiero recuperar el calor que tu aliento dejaba sobre mi piel, quiero soñar con historias narradas con la perfecta melodía que tus labios proferían, quiero jugar mientras por la ventana cuidas que no me haga ninguna herida y salir en mi auxilio cuando grite de dolor físico y alegría de saber que contaba contigo. 
 
No te odio, pero no me explico porque el adiós tan repentino, no entiendo por qué dejarme si yo era lo que más habías querido… Acaso ¿tanto dañó te propiné? ¿Tanto interrumpí el trasegar cautivo de tu vida para que prefirieras vivir en una realidad alterna en la que yo no tengo voz ni voto?

No sé qué pasaba por tu vida, pues era tan solo una niña, no sé mucho de tu pasado, pues me aterra la idea de hacerme más daño, siempre te quise a mi lado, pero como acostumbra el destino, no me concedió el privilegio de estar contigo.

Tal vez algún día leas este escrito y no entiendas ni una sola palabra de lo que digo, tal vez la musites en voz alta y quién siempre te cuida comprenda el sentimiento que me cautiva y destroza, tal vez pienses que has sido un ser malvado, pero tranquila que eso ya es cosa del pasado… Soy consciente del inmenso amor que por mi tuviste, y es posible que en lo recóndito de tu mente aún se encuentre inminente todo lo que por mi sientes.

Solo quiero que comprendas que para mí siempre serás la heroína perfecta, fuerte y valiente, dedicada, pura, tierna… simplemente la madre perfecta…