lunes, 1 de agosto de 2011

Decepción…


Desconfiar es la mejor manera de evitar la decepción, no de parte de los demás, sino de sí mismo, no esperar más de lo que se merece, ilusa yo que pensé ser lo suficiente para valer más que todo alrededor… pero, erré, fue demasiado pedir, rayé en lo egoísta… desde entonces me atormenta cada noche el pensar que no paso de ser importante a lo más importante.

Tal vez funcione el ser hipócrita, enmascararse y salir ante el mundo, ante la sociedad, fingiendo ser y estar como se debe y no como realmente se es y se está.

Hablar en silencio con el dolor que deja la ausencia consumida en la soledad... duele pensar que lo tuviste y ya no está. Pensamientos se agolpan en mi cabeza, divagando hasta encontrarme en el rincón oscuro donde las lágrimas brotan y se hacen una con el viento. Perdidos en el tiempo divagan mis recuerdos, perdidos sin remedio buscan mi encuentro.

Aquella siniestra figura, de escultura intangible y susurros de cristal ha decidido una vez más dejar su soledad para someterme al silencio de su compañía y a ella, a la ausencia de su esencia.

Decepción… decepción de no ser lo que deseo, no porque no se me dé el lugar, sino porque no soy capaz de reconocerlo, ¿por qué? No lo sé, tal vez no confío en mi como debería, tal vez necesito más “demostraciones” para saber que es real y no,un sueño más, uno de esos que crea mi mente para sacarme de la soledad y crear en la afonía una compañía capaz de librarme de la opresión en el pecho.

Decepción… decepción de no ser lo que mereces, necesitas, deseas, anhelas… decepción por decepcionarte, decepción por decepcionarme, decepción de expresar prosa que grita mi corazón, ahoga mi llanto y tergiversa mi cabeza… decepción de saber que al leerlo te decepcionarás de ti sin ser culpable de nada…

domingo, 17 de julio de 2011

Jamás…


Jamás serás lo suficientemente valioso para no ser merecedor de una decepción, jamás des demasiado pues quien lo reciba te verá tan necesitado que transformará tu cariño y entrega en una mejor manera de alcanzar lo que quiere.

Jamás creas en “te amo”, “te quiero”, “te estimo” cuando son pronunciados con interés, no importa que afirmen sentirlo, después de todo es complicado sentir la emoción de un corazón ajeno al tuyo.

Jamás te esfuerces por hacer a alguien más feliz, usarán tu empeño y dedicación como trampolín, para luego dejarte atrás como un perro, una segunda opción… algo que no vale lo suficiente para ser número uno.

Jamás intentes ocupar el lugar que tiene otra persona, y menos cuando del corazón se trata, perderás tiempo junto a las esperanzas e ilusiones de ser más de lo que ahora eres.

Jamás confíes en nadie, solo te lastimarán, conociendo cada debilidad, cada capricho… hacer de ti un juguete será tan fácil como romper un cristal.

Jamás te sientas importante, eso solo hace que te ilusiones y creas que vales… luego te das cuenta que tan sólo fueron estrategias para usarte como quién coge un lápiz y escribe una historia a su gusto, haciendo y deshaciendo cuanto le place.

Jamás dejes de hacer lo que te gusta y te hace feliz por provecho de otros, luego cuando mires atrás te dolerá el recordar que hiciste más de lo necesario y aún así te elogiaron por hacer lo que debías.

Jamás le entregues los sentimientos más profundos de tu corazón a alguien que no es capaz de escuchar los latidos vibrantes por su existencia, a alguien que los ignora y menosprecia.

Jamás será suficiente nada de ti para dejar en el jamás el dolor de estar bajo la sombra de alguien que al parecer vale más que tú y tu insignificante existencia.
                                                                                               

domingo, 10 de julio de 2011

En tus ojos…


En tus ojos logré encontrar algo que nunca pensé hallar, entre tanta falsedad descubrí algo muy especial, es un sueño hecho realidad... 

Perderse en tus ojos es encontrarse en el más profundo sueño perfecto, reflejarme en ellos el capricho de la imagen hecho deseo, permanecer fijo detallando cada uno de sus reflejos… el momento espléndido que hasta el mismo tiempo quisiera detener para jamás perder tan magnífica obra de arte hecha mujer.

En tus ojos se dibujan paisajes multicolor, de formas diversas y olores extraordinarios, un mundo que solo encuentro al mirarte fijamente… Ahogarme en los mares de tus lágrimas derramadas a causa del sentimiento que alberga dos corazones y nos mantiene como una sola alma… beberme las lagunas amargas que se deslizan por tu alma y se exteriorizan humedeciendo tus tersas mejillas de dolor contenido en gotas de cristal, rompiéndose al caer como tu corazón al palpitar en soledad… 

Hablar en silencio, hablar con miradas, encontrar en tus ojos las respuestas a mis preguntas, saber que algo pasa sin necesidad de palabras que expliquen que nada pasa… nada más que miradas incesantes que desbordan un sentimiento latente que impulsa mi mente a pensar una sola cosa… no quitar la mirada de aquellos ojos que a mi ser embriagaron en el éxtasis denominado… amor.

Encontrarse en el reflejo de un espejo dibujado por el viento, un reflejo tan ajeno y tan propio al mismo tiempo, uno capaz de reflejar más que tu físico… materializa tus sueños y los convierte en tu mayor anhelo, en tu deseo… en un ser perfecto que conoce todo lo que llevas dentro, miedos, sentimientos, emociones, desilusiones… lo comparte, lo secunda, lo cura… hace parte de ello y se convierte en un todo, se convierte en la mitad faltante para convertirte en un ser completo.

En tus ojos me pierdo, en tus ojos me encuentro, con ellos hablo, con ellos pienso, por ellos veo, sin ellos no siento… Un vasto mundo de pradera miel jade en el que cualquiera quisiera habitar, un mundo que has creado para mí y del cual jamás quiero salir… un mundo en el que habito porque siempre estás tú brillando como un gran sol iluminando mi vida…

jueves, 16 de junio de 2011

Dolor…


¿Dolor?... muchas veces dije sentirlo, cuando el vacío inminente se apoderaba de mi pecho, esa herida sangrante de lágrimas que profesa día a día que la felicidad no está escrita, que por más que quieras alcanzarla jamás la tendrás contigo, porque ella al igual que el tiempo se escapan fugazmente con cada correr del minutero. 

Dolor, dolor, dolor… hay dolores que se van, hay medicinas que apaciguan… pero existe uno que ni siquiera Cronos ha logrado darle cura, cuando un corazón se rompe, cuando sus sueños se desvanecen… cuando sigue latiendo aun sabiendo que no tiene por qué hacerlo; ese dolor calcinante que recorre las venas, aprieta el pecho y anuda la garganta. 

Sí, ese dolor que no explicas, que no superas. Ese que en silencio lamentas y con sollozos pretendes alejar, sí, ese mismo que ataca a la media noche, ese que se escabulle entre pensamientos… ese que por desgracia conoce todos tus miedos, tus flagelos, tus debilidades, capaz de terminar contigo tan rápido que ni siquiera queda tiempo para pensar en qué momento sucedió todo.

Un dolor que al pensarlo te atormenta, al sentirlo te desorienta, al explicarlo te gobierna; uno que no cesa, que ignoras y logra prevalecer, que crees haber olvidado pero siempre aparece, sigiloso, inclemente, así se siente la presencia de Soledad.

“El dolor está en la mente”… Solo una mente sagaz piensa habitar de donde difícilmente lo lograrán sacar… 

Dolor se llama silencio, ausencia… el nombre de mi dolor es tu amargura, tus lágrimas, tu dolor.

La afonía es el sonido perfecto para el rodar de aquellas lágrimas que se desprenden de tus ojos, que fijos miran a través de la ventana, imaginado cómo sería sí todo fuera diferente. 

Escapar de la realidad, crear mundos invisibles donde ser feliz es la ley, y los malos ratos  solo cuentos de miedo para hacer dormir a los pequeños a la hora adecuada. 

Mundos invisibles, intangibles, irreales… una completa farsa, farsa que causa más dolor que el dolor en su razón misma como parte de la realidad…

lunes, 13 de junio de 2011

Totalmente culpable…


Culpable… totalmente culpable de embriagarme en la melodía perfecta que tus labios profieren en bellas palabras que encantan mi alma, exaltan mi espíritu y engrandecen mi palpitar. 

Culpable, te declaro culpable por bellos amaneceres siento tu, la primera creación que admiro al abrir los ojos; por las noches en vela diciendo tantas palabras como estrellas, sublimando cada parte de mi ser, de mi mente. 

Totalmente culpable de mis letras, de pensamientos, de bellas experiencias; culpable de mis sueños, anhelos y deseos; de la musa, de la dicha, de mariposas y pícaras sonrisas. 

Culpable te declaro por motivar cada día de mi vida, ser el sueño perfecto, el único anhelo, la persona que más quiero, amo, necesito, espero, ansío…

Amo extrañarte y saber que sin ti ya no sabría vivir; amo verte y saber que estás ahí; amo sentirte y saber que eres más que un oasis en medio del desierto; amo escucharte y saber que no estoy sola; amo besarte y saber que contigo somos una sola persona; amo olerte y saber que junto a ti vivo en el paraíso; Amo amarte y saber que es correspondido.

Sé cuánto me amas y por eso sé que soy el ser más afortunado en todo el universo. Sé que tu existencia vale más que cualquier cosa real o imaginaria, simplemente lo que eres, lo que sientes, piensas… no tiene precio; su valor es incalculable, así que prefiero dejarlo como el mayor tesoro que siempre busqué y ahora por fortuna hasta mi puerta llegó: Un ángel humanado que ha cambiado el rumbo de mi historia, escribiendo con las plumas de sus alas y como tinta su propia sangre, cuentos maravillosos que alguna vez tan solo en mi mente tuvieron realismo, iluminando con su carisma cada rincón oscuro de mi vida, reconstruyendo con sus manos cada pedazo que de mi frágil corazón alguna vez se desprendió a causa del dolor… tomando mi mano me enseñó que el camino se hace mucho más fácil si estás acompañado del ser indicado.

Una presencia viva capaz de estar junto a mí aun cuando su materia se encuentre a kilómetros de distancia, una voz que me habla en silencio, unas manos que me acarician con el viento, un guardián que me cuida los sueños… un ser culpable de todo lo que siento…

Te declaro culpable de mi sonrisa invaluable, serenos pensamientos y metas que antes parecían inalcanzables…

 Totalmente culpable por hacer de mi un significante ser…