miércoles, 1 de junio de 2011

Tan solo una palabra…



Hay tantas palabras que logran encerrar un mundo de significación y sentimiento en sí, que se hacen grandes y magnificentes al pronunciarlas, revisten al ser que las pronuncia y describen en cierta medida a quién las escuche.

Tan solo una palabra… tan solo una palabra basta para reír, llorar, sentir, recordar, añorar… tan solo una palabra define, te define, jerarquiza, honra, privilegia, destruye, hunde…
Tan solo una palabra no basta para decirte lo mucho que siento por ti, lo feliz que me haces, lo importante que eres para mí…

Tan solo una palabra no basta, ni una ni demasiadas… eres mi luz, mi guía, mi compañía... sin ti ya no hay mañana, con tibia brisa y espléndida sonrisa;  contigo todo es posible, eres sol en mi invierno, sombra en el verano, viento que refresca, aliento que me llena, eres la luz de plata, la prosa de mi aliento... todo lo que necesito y mucho más de lo que merezco, no entiendo los designios del destino pero estoy segura que por ti muero y vivo, que sin ti no hay paraíso, eres el nombre de mi vida, la dueña de mis días, la silueta de mis sueños, la encarnación de un ser perfecto... todo lo que soñé sin pensar en poder tener lo encontré cuando por primera vez te besé.

Amor, una palabra que encierra todo y a la vez nada comparado con todo lo que por ti siento, mi corazón es una vida latente que cobró sentido después de saber que sentías  por mí algo especial, mi mente la razón suficiente que adquirió sentido después del primer momento contigo… y mi vida, la perfecta ironía donde tu existencia es la experiencia más hermosa y fantasiosa, fuera de realidad, enmarcada en un contexto de sueño verdadero que hace que mis pasos cotidianos floten sobre nubes de algodón.

El tiempo pasa… cada transcurrir me hace pensar en tantas cosas que hemos vivido, compartido, soñado, anhelado, sufrido… y por qué no, querido olvidar; y pienso que aunque ha sido un gran recorrido gozando de tu presencia, es tan solo una gota del gran océano que queremos navegar en mutua compañía.

Tan solo una palabra no fue suficiente para elucubrar sobre el gran sentimiento que hacia ti alberga dentro de mi ser, tan solo una palabra no fue suficiente para comprender la grandeza de la esencia que reside en dos cuerpos haciéndonos un mismo ser, tan solo una palabra no fue suficiente para inspirar mi alma y desplegarse en bellas palabras que nacen cada momento que mis labios musitan tu nombre, acelerando mi palpitar y aclarando mi pensar…

Creo que jamás lograré encontrar tan solo una palabra que logre explicar, descifrar y expresar lo que mi corazón siente por ti…

lunes, 30 de mayo de 2011

Morir...


No es necesario que mi corazón deje de latir para saber que estoy perdiendo mi vida, no es necesario que mi piel esté fría para saber que está gélida a causa de tu ausencia, morir va más allá de trascender del cuerpo al alma en una eternidad intangible que habita en un más allá.

Morir hecha pedazos, tendida sobre la alfombra de mi habitación, derramando recuerdos en gotas de cristal, con sabor a remordimiento, pena y sufrimiento. Recoger cada pedazo tratando de hacerlo uno de nuevo, con la frustración de saber que nada será lo que fue.

Suficiente… jamás será suficiente, a medida que des se te pedirá más, tal vez llegando a un límite en el que pienses que darlo todo ya no tiene sentido, un sentido que le había dado la base a un ser que se creía insignificante, que luego de escucharte se había convencido que podía ser más de lo que pensaba.

Morir envuelta de soledad intensa, ahogada en el agujero negro creado en mi pecho… uno que acaba con todos aquellos sentimientos que habían despertado pensando ser eternos… pero en éste mundo no hay nada eterno, la palabra misma se contradice al pronunciarla, con el tiempo dejará de existir, y por lo tanto no existirá ese significado.

Morir  desgarrada sin mostrar herida aparente, morir tibia y lentamente, morir con sigilo y silencio, morir sin demostrar ausencia, morir con calma sin manchas ni huellas, simplemente respirar hasta que el aire se agote y no quede más que dormir incesantemente.

Déjame morir, déjame estar sin sentir, ver sin mirar, escuchar sin oír… déjame tocar sin palpar, cantar sin afinar… déjame acá, olvida que me conociste, me tuviste y sometiste… olvídate de mi amistad, de mi dolor, de mis pensamientos, aléjate no te quiero conmigo ni un momento… desde que te siento no quiero más que morir entre sueños y quedarme viviendo en la penumbra de la nada, imaginando que todo podría ser diferente… claro, si tu no estás a mi lado…

Déjame morir a ti para renacer en mí…

viernes, 27 de mayo de 2011

Siento...


Siento que camino sin sentir, que mi vida se muere aunque quiera vivir, la tempestad está fuerte y no sé qué tanto pueda soportar. 

Siento que no siento, siento que no me tengo, siento que me he vuelto a perder entre la bruma espesa de la soledad… siento que me volví a perder tratando de encontrarme dónde jamás he estado… siento que es mejor así, no sentir nada, estar en anestesia.

Siento que por amarte te lastimo, siento que por cada paso que piso tu vida se frustra, se queda… se te escapa de las manos aun cuando están cerradas. 

Siento que estar conmigo en un delito… un crimen de homicidio a lo que mereces por futuro, por vida…amarme es un suicidio… uno que cometí cuando pensé que sería bueno amarme como ser, y luego me perdí, muriendo súbitamente hasta terminar en un limbo existencial.

Siento que debería preguntarme más seguido qué debo hacer, siento que debería caminar sola sin arrastrar a nadie conmigo, caer y levantarme sin ayuda, luchar por lo que queda de mí y dejar que el resto sea feliz a metros de mi existencia.

Siento que un error es el conocerme, un delirio quererme, un oprobio necesitarme y aun más grave amarme más que a cualquier cosa en el universo.

Siento, siento, siento… ese es el problema sentir, todo sería menos doloroso si el corazón no pensara, si la lógica no lo racionalizará y todo pasara por alto… pero entonces no estaríamos hablando de VIDA sino de una fantasía, y desgraciadamente ésta es la realidad.

Siento que por más que niegue la necesidad que tengo por ti, jamás podré hacerlo, siento que por más que la gente hable no podrán cambiar mi sentimiento… siento que el estar lejos de ti hace que no sienta lo que realmente quiero sentir…
Simplemente siento que lejos de ti nada de lo que conozco, sé y quiero tiene sentido…

lunes, 9 de mayo de 2011

Acorralada…


Entre paredes me encuentro, atrapada entre recuerdos que laceran mi alma, destruyen mi corazón y desconciertan mi razón. Busco una salida de aquel lugar, no importa a dónde mire veo bruma negra, decorada con humo de imágenes que atormentan en mi cabeza. Miles de gritos retumban en las paredes, sigo con desdén el proceder de aquel desgarrador llanto, que rompe con el silencio de la habitación.

Al final logro definir una silueta sentada en el suelo, abrazando fuerte sus piernas, ahogando el llanto en medio de ellas. Cuánto tiempo ha pasado desde aquel día, ¿verdad?, cuánto tiempo desde aquellos días que sufría en silencio, pidiendo al cielo un suspiro de aliento verdadero que lograra sacarme de aquel encierro.

No importaba cuánto clamara jamás llegaba, como la marea iban y venían, pero jamás permanecían como lo esperaba. Era doloroso, aun después de tanto tiempo lo sigue siendo… esa herida circundante que atraviesa tu pecho, sientes que derramas lo que eres pero jamás ves nada salir por ella, es tan profunda que logra calar hasta lo más interno de tu cuerpo, de tu ser, de tu existencia. Causa un dolor indescriptible, uno que no sacia ni envenena, uno que corroe y desorienta, uno que no explicas pero te explica todo.

Y ahí estaba yo viéndome sentada, hace algún tiempo atrás, cuando mis pasos perdidos estaban, y heme aquí en la misma situación después de algunos años. Me tomé de la mano, levantándome con ímpetu, sequé mis lágrimas y comencé a caminar de nuevo. Alrededor nuestro había más de una docena de familiares y amigos, sin embargo ninguno podía ayudarnos a descifrar el camino, nadie quería hacerse cargo de lo que atañía nuestro corazón.

Palabras de cariño no son suficientes como demostraciones reales de afecto, de nada sirve decir te quiero si se hiere a cada momento.

Llorar, expresarse, dejar que el vacío se cristalice en gotas de dolor, llenando así aquel agujero tallado en el pecho…

Acorralada en mi propio desierto, atormentada por mis recuerdos, así me siento justo en éste momento, muriendo lento en mi invierno… ¿podría alguien sacarme de éste encierro?...

Tu amor duele…


Si has de amarme de esa manera, prefiero tu odio y repulsión, si al protegerme me encierras, prefiero ser vulnerable y ser presa de cualquiera diferente a ti. Me tienes harta con tus ataques de cariño compulsivo, tu ideal para mí vida y hacer de mí la marioneta perfecta atendiendo a cada cosa que pides sin poder contradecirte.

Al parecer no te das cuenta que con tus actitudes reprimes mi libertad, coartas mi expresión y desesperas mi razón. Es desesperante ver el reloj y saber que pronto llegarás, es inexplicable quererte, amarte, pero desear que estés lejos de mí… a tu lado siento que me asfixio, tus palabras me ahogan y tu cariño llega a fastidiarme. 

Atenderte, escucharte es molesto cuando esperas que sea de la manera que te gusta, todo lo pones como imposición, no dejas que los demás decidan si quieren o no hacer lo que propones.

Siempre creando realidades paralelas, que sinceramente, por muchos argumentos que tengan no tienen por qué pasarme justo a mí, tanto como sigas pensando que me pasarán, algún día te encontrarás con la sorpresa de verme víctima de tus propios inventos. 

Tropiezo cada vez que a ser semi dios juegas, pareces el gerente de una gran compañía con la diferencia que yo soy tu hija, no tu empleada. Me cansé de estar siguiendo tus órdenes, tus deseos, creer en lo que crees, pensar en lo que te gusta, hacer que te sientas bien a costa de mi censura… y entonces ¿dónde queda lo que yo quiero, sueño, anhelo, creo, deseo…?

Sabes, tengo ideales, pensamientos, creencias… tengo una vida que quisiera, si me lo permites, manejar a mi manera. Ya tengo las bases necesarias para saber que está bien y que no, ya no soy aquella cría que te pedía ayuda a todo momento, con el paso del tiempo aprendí a defenderme por mi cuenta, y aunque te duela es una ley de la existencia. Ha llegado el momento en el que debes dejar de ser el papá mandón, para ser el que mira su proyecto. Cabe la posibilidad que tenga errores que te peguen donde más te duele, pero son mis decisiones y en algún momento tendrás que afrontarlas, aceptarlas y por qué no, superarlas.

De nada vale que me digas que me amas cuando tu cariño me aferra a la idea de partir, me saturas, entiendo que te preocupes y que desees lo mejor para mí… pero a éste paso lo mejor será estar lejos de ti.

Tu amor raya en lo egoísta, la necesidad de sentirme cerca, va más allá de lo que yo quiero, te atreves a desear que permanezca siempre a tu lado sin preguntarme si es lo que deseo. 

Y sabes, cuando el amor es latente, no importa la distancia material, los corazones siempre sentirán el candor del otro haciendo que la distancia sea solo una ilusión mental. 

Sí en verdad me amas déjame volar, ya verás que aun cuando no me veas siempre estaré a tu lado.