viernes, 22 de octubre de 2010

Estupidez…

Hay razones que no logran validar el sentimiento que yace dentro de un corazón esparcido en mil pedazos, hay lógicas que no entienden el palpitar agobiado de una emoción ahogada y cohibida que brama por salir a correr libre por el viento.

Hay ideas que circundan tu cabeza cuando la negra noche sin luna y sin estrellas, aparece acechante detrás del silencio travieso que crea mil espejos con siluetas irreales que te tienden la mano para sacarte… ¿hacia dónde?... esa es la gran pregunta, no se sabe si es mejor o peor… aunque realmente quién puede definir que es mejor o peor, todo están enmarcado por los conceptos significativos que se le da a cada cosa desde una perspectiva muy subjetiva y personal, donde el exterior no importa, pues jamás entenderá que lo pasa allá en el hoyo negro de tu interior.

Un hoyo negro que se come todos los buenos momentos y los transforma en trágicos momentos que recuerdas con nostalgia, nada volverá a ser como era antes… entonces te atañe la ansiedad por no saber que depara el mañana, y te preguntas si vale la pena esperar otro nuevo alba, o simplemente debes quedarte dormida en una noche eterna sin luna y sin estrellas, sin testigos, sin nadie que contenga la tristeza de tu alma que trata de sonreír impávida a sus propias decepciones.

Hola amiga estupidez: confidente de mi mente, destructora de mi cuerpo... aliviando el dolor de mi pecho, sumergiéndome entre el mar de pensamientos que esperan desatarse como tormenta sobre lo tangible de mi ser... una vez más... eres tú la que susurra el sollozo silencioso de mi ser...

Hace ya tiempo que no sentía su aliento sepulcral en mi nuca, recorriendo cada vertebra de mi columna… pero, ya no es tan intenso, aún recuerdo esos funestos momentos en los que debía llorar sobre el hombro del viento acompañada de las palabras del silencio… ahora tengo un corazón al que escuchar cuando siento que el encierro me está haciendo prisionera de su maldita celda, dejándome votada a la sombra del desconsuelo.

A veces, quisiera correr lejos muy lejos… encontrar un lugar al que solo yo sepa llegar, uno en el que me pueda refugiar, en dónde pueda llorar, gritar, pataletear sin ser juzgada por la humanidad, sin reproches ni regaños… donde pueda ser tan ridícula e infantil como mis emociones lo deseen y pueda liberarme de toda la presión que llevo a cuestas por tratar de ser “fuerte”.

Todo el mundo tiene una estupidez en su carácter…

lunes, 11 de octubre de 2010

Confusión…

¿Cuál es el espejo, el mar o el firmamento?... Es acaso la luna un astro del cielo ó una perla preciosa del profundo océano, son las nubes parte de la atmósfera o un coral grandioso bajo el manto de agua azul… 

Hay tantas estrellas en el cielo como granos de arena en el desierto, por cada estrella nace un deseo con anhelo de sueño, por cada grano muere un sueño quedándose sólo en el deseo… Soñar, anhelar… pensar en el tiempo más allá del segundero ó vivir el ritmo del minutero restringiendo ilusiones en tu porvenir venidero

Esforzarse al máximo no es suficiente… porque los límites están marcados por la nada, no importa cuándo se haga por alcanzar el final… su textura intangible impide agarrarlo para hacerlo propio y gritar con júbilo “al fin lo he logrado”… El significado de la palabra “suficiente” carece de significado en labios de alguien que te exige egoísta a diario sin ningún reparo, sin antes detenerse a pensar qué quieres tú para ti mismo…

Bueno ó malo… ¿realmente existe esa diferenciación entre personas, lugares, objetos, sentimientos, acciones, circunstancias? Si la verdad del asunto es: lo que sea bueno para ti puede ser malo para mí y viceversa… entonces porqué simplemente no se limitan a dejar a los demás a ser felices… y ni aún siguiendo los patrones básicos de los caminos de la vida, haciendo lo que socialmente se conoce como “bueno” se tiene satisfecho al “pueblo”, y por pueblo me refiero a todas las personas que están detrás de un ser, y no porque lo sigan, simplemente porque hacen parte de su contexto familiar, social…

Se entiende por malcriar el darle cabida a horribles hábitos en las conductas de los pequeños, pero también se puede malcriar a un adulto con acciones buenas, creando una imagen tan perfecta de un ser, que a cualquier error ya es imperfecto… es “pecador” y sólo da vergüenza a sus conocidos, dejando atrás absolutamente todo lo que ha hecho, tantos méritos, logros, metas alcanzadas… lo que nos hace pensar que un ser sólo está determinado por sus acciones, y suponiendo, dentro de la “lógica común”, las acciones “malas” ganan, por lo tanto un ser es malo por un error… error que a veces puede ser una diferencia no aceptada por quienes lo rodean.

Ser diferente no significa ser malo, simplemente es salirse del montón para buscar la realización propia de la personalidad… pero, hay momentos en los que tanta presión hacen que te olvides de quién eres y entre en el juego macabro de acomodarte a un molde predeterminado para satisfacerlos, dejando atrás todo lo que constituye tu ser, tus sentimientos, gustos, emociones, pensamientos, sueños e ilusiones que crecieron contigo y por ti… No está bien lastimar a los otros a propósito, pero tampoco está bien simular ser alguien que no eres por mantener una apariencia y con ella la felicidad de algunos… si de verdad te quieren tienen que ser capaces de aceptarte tal y como eres, sin reproches, no pides que lo compartan pero sí que lo comprendan y en lo posible traten de vivir con eso… y mucho más cuando no se está lastimando a nadie… “Cada loco con su cuento”.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Una luz…

En lo etéreo de la profundidad se dibuja una línea de luz incandescente sobre lo material, en lo intangible del cielo se pinta el lienzo de mis sueños con azules de rey y blancos de algodón creando paisajes de arcos multicolores que surcan el océano reflejado en el firmamento. Una brisa cálida recorre mi piel entrelazándose con mi cuerpo, acariciando cada centímetro de mi piel, desordenándome el cabello… jugando entre su vaivén eterno, me beso con el deseo intenso de céfiro que me lleva a un destino inmerso en realidades nacidas en sueños, donde las fantasías son abstracciones de lo cierto y confusión de lo incierto.

Con el correr del reloj el sol se eleva radiante de este a oeste hasta terminar detrás de la montaña, creando espléndidos naranjas que contrastan con las siluetas a contra luz de la fauna y flora del lugar.

La negra noche ha llegado, y con ella una perfecta circunferencia blanca que se ha posado en toda la esquina del oscuro cielo, harina resplandeciente ha sido esparcida a lo largo y ancho del lienzo, salpicando todo de puntitos titilantes… Una luz tenue pero radiante pronto inunda todo de intangible color plata, las luciérnagas de luz fluorescente resaltan sobre el claro oscuro… con su llegada el silencio se hace audible… con el hálito como armonía, mis pensamientos vagan incesantes oscilando entre lo conocido y lo que hay por descubrir, en un mundo quimérico que sólo habita en mi sique, un cosmos creado por fantasías y sueños que pensé: jamás ser harían realidad…

Entonces la magnificencia etérea del albor de luna se convirtió en mi consuelo, bajo el amparo de su luz plateada podía quitarme las máscaras y ser realmente mi interior, con el arrullo de su canto silencioso puedo escuchar mis pensamientos y plasmar ideas en el firmamento, puedo volar sin alas, puedo cantar sin voz, puedo hablar sin palabras… puedo crear con sólo pensar, puedo tener con sólo desear, puedo ser quién soy sin sentir presión por lo que soy… 

La luz de plata, la prosa de mi aliento… el sentido de mis sueños, el anhelo de mi deseo, el capricho de mi fuero interno, la sonrisa cautiva, la felicidad exquisita…

lunes, 13 de septiembre de 2010

El misterio de la luna…

Era una noche oscura y tenebrosa. Los arbustos amenazaban con la armonía del viento, cantándole al silencio. Mechones caprichosos se ondeaban fuertes sobre mi rostro, mientras el resto de mi cabello revoloteaba a mis espaldas, el sigilo de céfiro se escuchaba tenue sobre la pradera y la luz de plata marcaba un sendero precioso entre la tierra y el firmamento, que me llamaba con su resplandor embrujante a seguirlo hasta la luna alcanzar.
 
Estaba de pie junto a un gran árbol de tronco grande y fuerte, lleno de frutos deliciosos que por su altura no podía alcanzar. Me senté sobre el gélido pasto, y contra el árbol reposé hasta el amanecer. El sol resplandeciente se asomaba lentamente sobre la línea del horizonte, su luz pronto iluminó el paisaje, su calor pronto logró abrazarme, al compas de la alborada las aves compartían melodías que a mi alma daban alegría, el rocío sobre los pétalos de rosa centellaban con cada rayo del día y las mariposas revoloteaban por ahí sin explicación ni guías, simplemente eran artistas sobre lo intangible de la cálida brisa.

Aunque la luz circundaba todo de alegría, mis pensamientos eran lúgubres y siniestros, aunque todo estaba cubierto por colores esplendidos, mis ojos veían todo a blanco y negro, aunque la naturaleza cantaba feliz y contenta, mi interior susurraba el sollozo de la tristeza…

Poco a poco el crepúsculo fue cayendo hasta llegar a la bruma negra de la noche, una bola de harina se posó en la mitad salpicando todo con puntitos blancos. Una vez más era de noche y yo estaba bajo el mismo árbol, tentada por la misma luz, arrullada por la misma canción y adormecida sobre el mismo gélido pasto.

Conforme los días iban pasando la luz de plata disminuía y mis noches eran más tétricas, más vacías… cada vez el camino era más pequeño… hasta que un día se desvaneció por completo y entonces sólo los puntitos sobre el negro lienzo centellaban impetuosos tratando de enlazar una vez más el suelo al firmamento.

Las noches sin luna fueron eternas, me sumí en un sueño que parecía perpetuo, no tenia afán alguno de salir de ahí, ¿de qué servía estar despierto sin poder ver a mi benevolente astro? Era preferible soñar e imaginar que estaba ahí, esperándome para en sus brazos dormir y de su luz jamás huir…era hermoso pensar que realmente algún día podría llegar hasta allá, parecía tan sencillo, la misma luna me mostraba el camino… pero, ¿cómo caminar sobre el capricho de lo inmaterial, intangible en la realidad?

Entonces desperté y vi que había algo diferente… las copas de los árboles estaban bajo mis pies que pendían libremente, mis brazos y piernas estaban iluminados por una hermosa luz plateada… mis pensamientos ya no eran oscuros, mis ojos al fin distinguieron más que el blanco y el negro… las melodías del viento eran susurros de aliento que llenaban mi pecho de sentimientos y emociones que se habían muerto ya hace mucho tiempo. Estaba acunada entre la media luna, abrazada por su luz, arrullada por su silencio tan apacible y lleno de amor… y entonces comprendí el misterio de la luna, circundante y magnificente… sólo quería que la anhelara tanto que se volviera mi sueño para estar segura de hacerme parte de sus fases, de su ensueño… era la única manera de caminar flotando sobre el sendero marcado por la luz de plata que se dibuja entre el cielo y el suelo…

domingo, 12 de septiembre de 2010

Despreciable…

Sentada en el borde de mi cama me pregunto una y otra vez que he hecho mal para merecer tanto odio… aferrando mi cabeza con gran fuerza me cuestiono si soy tan despreciable para sembrar en los demás tanta envidia y resentimiento.

“No pueden ver a un bobo acomodado”, no pueden ver que alguien esté haciendo sus sueños realidad, que progrese, no soportan la idea de no tener lo mismo de otras personas. Siempre se escudan detrás de banalidades que terminan por herir a alguien. “El ladrón juzga por su condición”, es mucho más fácil hablar de lo que se conoce y más sin son de las propias experiencias… tildar a alguien con un adjetivo agresivo es muy fácil cuando se es así, acusar a los demás siempre ha sido la mejor manera de liberar culpas sin admitir que son parte del complot.

Jesús lloró por la ingratitud… quién no lo haría, lo menos que uno espera después de hacer algo bueno por otra persona es un “gracias”… ¿Y qué espera una madre después de darlo absolutamente todo por sus hijos?... que se alegren por su felicidad en vez de encasillarla con palabras toscas y dolorosas… y respuestas ofensivas, que por respeto jamás debe hacérsele a una persona tan magistral como lo es una mamá.

“Nadie sabe lo que tiene hasta que no lo pierde”. Lamentablemente la mayoría de los humanos son seres inconscientes por estupidez, que no aprenden hasta que ya no hay vuelta atrás, les gusta aprender a las patadas… las lágrimas son un consuelo, más no la llave de la solución, ni tampoco son máquinas del tiempo, no importa cuántas derrames, no se devolverá ni una milésima de segundo… ¿por qué es necesario esperar hasta la tragedia más dramática para darse cuenta de los errores y querer enmendarlos?... para entonces ya no hay disculpas que valgan, el peso de la consciencia puede llegar a ser tan elevado que puede terminar con toda nuestra cordura y lucidez… es el comienzo de nuestro propio fin… ¿quién lo marcó? Cada quién con sus actitudes, aunque se culpen a terceros en tu interior está la evidencia necesaria para saber que tu eres el único culpable.

La verdad es que tal vez si sea despreciable y miserable, pero de seguro no les llego ni a los talones… traicionarme a mi puede ser comprensible, traicionar a la propia madre… no tiene comparación, excusa ni razón, es inexplicable como dejan que lo material se superponga al amor que dicen profesarle a aquel ser que ha entregado todo en busca de la felicidad de sus hijos… no todos, pero tal vez si lo más queridos, no han sabido valorar y ya cuando sea demasiado tarde ... no habrá marcha atrás…