viernes, 20 de enero de 2012

Sin embargo, vale la pena…


Encontrar en tus ojos un universo nuevo, tantos sueños como estrellas que decoran el firmamento de la tierra, pero más hermosos y bellos porque nacen de aquel corazón tan puro y perfecto que logró que mis labios se curvaran dibujando una sonrisa… sonrisa que no repara en salir cada vez que por mi mente caminas… una imagen tan serena y pura que rompe los esquemas de inmaterialidad y parece un sueño hecho realidad…

Una hermosa sonrisa ilumina mis días, no importa que sea el recuerdo de un momento compartido contigo, es suficiente para hacerme delirar de felicidad y olvidar todo lo que pueda hacer ver a la realidad como la pesadilla sin final.

Quizá no tengo mucho tiempo de conocerte, pero sí el suficiente para convertirte en inspiración para mis letras, motivo de melodías, razones de armonías y explicación a sentimientos escondidos que llevaban mucho tiempo sin ver la luz del cielo… tú cielo, mi cielo… la luz que le ha dado aliento a mi aliento, esperanza a mi esperanza, un nuevo suspiro en la mañana a un corazón que andaba divagando en la soledad de su alma en busca de alguien especial… como tú.

Quizá pienses que estoy loca, en parte es verdad y poco importa… quizá digas que exagero, pero los sentimientos no se explican con el tiempo, simplemente nacen y se aferran a la idea de ser gracias a alguien,  compartirse con los que logren nacer en el corazón que inspira su creación…

Bastó un momento contigo para saber que sin embargo, vale la pena… vale la pena arriesgarse a ser sincero… y no lo niego, me encantaría ser artífice de tu hermosa sonrisa, causante de suspiros… tener el privilegio de tomar tu mano y caminar junto a ti tanto tiempo como el destino planee hacerlo, no importa si es corto o eterno, simplemente sé que sin embargo, vale totalmente la pena si estoy a tu lado…

No sé en este momento qué esté pasando por tu mente o qué esté sintiendo tu corazón, lo único que realmente espero es que al terminar de leerlo tengas una hermosa sonrisa dibujada en la majestuosidad de tu rostro…

Quizá…


Quizá no es el momento indicado, quizá no debí soñar… dicen que no se pierde nada, pero la verdad se pierde más que cualquier cosa material que se pueda conseguir pisando la tierra… se pierden sueños, anhelos… se desdibujan seres, se rompen pedestales, te estrellas tan fuerte contra el planeta que no logras comprender en qué momento sucedió todo y jamás serán suficientes los minutos para responder el por qué pasa.

Quizá me lo advirtieron, quizá yo ya lo sabía… quizá no debía arriesgarme, quizá debía quedarme escondida detrás de la fortaleza que siempre ha logrado caracterizarme… quizá debí pensarlo un poco más, poner más pruebas, conocer más detalles… pero quizá las cosas no estaban destinadas para ser así.

Quizá tan sólo sea un drama, quizá sea el final de una etapa… una etapa que quizá jamás comenzó ¿porqué? No lo sé, quizá jamás sentí que haya tenido un sentido verdadero.

Una vez más el silencio me llama a estar en su compañía, mi sombra… tu sombra me cobija con cuidado y sin prisa, el frío envuelve a mi ser y una vez más sin estar a su merced tengo el antónimo de compañía como única aliada y amiga…

Es irónico pensar que es donde más me agrada estar, donde más cordura, confianza, destreza logro alcanzar, donde mis metas se ven cerca, donde mis sueños tienen esperanza de no ser tan sólo quimeras, donde puedo hablar aún cuando mis palabras son sordas y mis labios mudos…

El piano volverá a tener razón de expresión, medio de distensión, momento de hablar con la suavidad del movimiento creado entre las teclas que sonríen y los tersos dedos que quieren alcanzar su majestuosidad…

De nuevo las palabras serán consuelo, el susurro sin aliento que siempre está atento a escuchar lo que siento sin importar si es malo o bueno, simplemente plasma lo que quiero sin poner reparo o encierro.

Amiga mía, una vez estoy frente a ti para escucharte hablar en el silencio de mi voz…

lunes, 16 de enero de 2012

Un cuento real…


Soñar con los ojos abiertos, saber que todo lo que estás viviendo hace parte de tu realidad real, de lo que vives y experimentas en el mundo… crear recuerdos memorables, momentos envidiables… sentimientos que al parecer jamás tendrán suficiente espacio ni siquiera en la infinidad del universo…

Tantas noches en vela que hablé con la luna en el silencio del viento pidiéndole al cielo que me enviara un ser capaz de dibujar una sonrisa brillante como el cristal y duradera como roca que detiene la marea…

Tantos sueños como estrellas he querido compartir, tantos gustos como granos de arena descubrir… y decir que por fin encontré el reflejo de mi ser me hace creer que los sueños no son simplemente quimeras que creamos sino caminos que tomamos para hacer del tiempo nuestro mejor aliado y consejero…

Despertar y saber que sigues soñando... no es para menos luego de enamorarme de la perfección de tu sonrisa y la profundidad de tu mirada… No sé cuánto me debía el destino que contigo me pagó y me completó… eres la pieza faltante de mi corazón que antes yacía desquebrajado y sin razón, ahora late vigorosamente anhelando el momento de tenerte entre mis brazos nuevamente…

Pensar en ti y sonreír, cantar y dedicarte mi voz, componer por nuestro amor… saber que más que un gusto nos une un sentimiento, un anhelo, una meta... la música y el maravilloso mundo que encierra, el lenguaje perfecto para hablar en el silencio de nuestras voces, hablar con tonadas extasiantes, hablar con la prosa de líricas, hablar con miradas… estar lejos y aún así saber que estás a mi lado, abrazar al viento y contemplar el sentimiento de no sentir soledad aún estando inmersa en su nombre más no en su esencia…

El tiempo ha sido efímero, corto, pero suficiente para restablecer mi sonrisa, darle un motivo más a mi vida y un palpitar acompasado a mi corazón… Suspirar sin sentir vacío, elucubrar con sonrisas pícaras, imaginar con alguien tangible, compartir lo que eres con un ser especial… descubrir que después de todo sentir vale totalmente la pena... vale la pena desde que estoy contigo, compartiendo lo que se ha convertido en mi vida… nuestra vida…  

jueves, 12 de enero de 2012

Sé que te encontraré…


Ya perdí la cuenta de las veces que en el silencio de mi habitación te llamé, por tantos métodos lo he intentado que llego a pensar que jamás lograré encontrar el que me lleve a ti…

Sueño con tenerte sentado frente a mí y preguntarte por tantas cosas que jamás comprendí; en tus ojos encontrar aquella paz que muchos suelen narrar y tantos deseamos alcanzar, en el abrazo de tu presencia destruir la sombra que se halla inmersa en lo recóndito de mi pensamiento; con el susurro de tu aliento destruir aquellos pensamientos que a mi corazón han dejado desierto; descubrir que soy para ti lo que eres para mi… un ser que no tiene fin…

Muchos afirman que en todo lugar siempre estarás, otros piensan que en una quimera atrapado estás… sin embargo hay seguro, tengo curiosidad por conocerte desde que escuché sobre tu existencia.

Encontrarte en medio de la noche frente a la ventana y descubrir que está en la debilidad del reflejo que la luz de luna dibuja sobre el cristal, sentir el gélido suspiro de la madrugada y escuchar su voz inmersa en su silbar… encontrar en la luz de la mañana el camino perfecto que ha trazado para mi…

No sé cómo seas en realidad, pero ansío saberlo pronto… mientras tanto te seguiré buscando en las melodías que mis dedos prodigan en el compas extasiante del bajo, en las finas notas del piano y majestuosidad sonora de la guitarra, quizá no sea la manera pero es mi forma de sentirte y saber que estás aun cuando no puedo trazar tu silueta en el vacío de la nada…

Déjame buscarte en cada sonrisa infante y reconocer que eres tu quien sonríe, saber que la lluvia son tus lágrimas y el sol el fulgor de tu interior… descubrir que eres el reflejo ausente en el espejo vacío de mi corazón…

jueves, 5 de enero de 2012

La ilusión de un recuerdo...


Recuerdos… todos los seres los tienen, algunos los añoran, atesoran, disfrutan… otros desearían eliminarlos por completo, encapsularlos y hacerlos añicos con el pasado… Recordar un momento ya intangible que sólo toma materia en las palabras escritas o dichas, jamás volverá a ser parte de la realidad como un suceso que transcurrirá sino como algo que ya fue y se quedará sin poder cambiar… es algo que jamás podrá cambiar su naturaleza, lo que fue… fue.

Parece estúpido, pero ¿los recuerdos sienten? ¿Acaso alguna vez quisieron ser memoria del tiempo? ¿Un recuerdo es recuerdo o se hace durante el pasar del segundero?

Es irónico pensar que en algún momento cada uno de nosotros será un recuerdo más que habita en la mente de uno… quizá más seres… La ilusión de un recuerdo, la meta de ser más trascendental que un simple momento o una persona más que pisó la tierra anhelando llegar al firmamento… o quizá ¿a lo profundo del océano?

La ilusión de un recuerdo: Vivir toda una vida para prevalecer en la eternidad como un recuerdo… O sea que ser un recuerdo requiere fortaleza, prevalecer en aras de un bien más grande ser siempre el mismo aún cuando la materia esté ya deshecha bajo unos cientos de metros en la tierra.

Seguir siendo sin ser, estar en la materialidad de lo intangible, estar en los pensamientos sin pensarlo, hablar con voz ajena, vivir sin vida, caminar con el viento y brillar como el hermoso recuerdo que marcó vidas latientes que anhelan febril y estúpidamente que aquellos días vuelvan a ser el pan de cada día… lástima que un recuerdo no tenga posibilidad de cambiar su destino, más si tiene el deber de cambiar la intención de su huella… depende totalmente si tan sólo quiere ser una pisada sobre la arena, o una huella eterna en la roca de seres que lograron cambiar la historia…

De todas formas el recuerdo siempre sentirá la ausencia de su existencia… en significado de su esencia tiende encarnar su existencia en sentimientos y emociones ajenas, ¿qué tan egoísta puede llegar a ser un recuerdo sin importar si es malo o bueno?