lunes, 5 de noviembre de 2012

En pedazos…


Romperse, desquebrajarse, derrumbarse… perderse en la bruma espesa de la negra noche, ¿a dónde se ha ido el sol? ¿Dónde está mi luna? ¿Dónde estoy?...

Una vez más me encuentro perdida en medio de lo que creía un mundo perfecto, lleno de sueños, ilusiones y hermosos momentos, ahora todo se ve opacado por el cristal de mi dolor y no veo absolutamente nada a  mi alrededor, sólo siento aquel sigiloso caminar pasajero del vacío que ahora inunda mi pecho.

Hace mucho no me sentía en el encierro del llanto que en silencio dibuja caminos sobre mis mejillas, esa opresión inexplicable en medio del pecho y la inhalación cortada al final de cada esfuerzo, hace mucho no miraba al cielo suplicando no me arrebatara lo que se había convertido en mi sueño, en mi anhelo…

Hoy de nuevo estoy perdiendo el aliento, las razones se me agotan… la prosa nostálgica se apodera de mis pensamientos y el recuerdo evoca un algo que jamás podrá ser ¿por qué? No lo sé, parece no tener explicación, realmente nada lo tiene, al menos no para mi…
Ahora sólo queda esperar que la luna decida aparecer en el lienzo negro de mi profunda oscuridad y que de su luz emane una rosa de soledad florecida, y entonces una vez más reinventarme, reconstruirme y recordar quién soy y porqué soy…

No es que lleve la contraria individualmente... se la llevo a todo cuando existe o no en lo que yo conozco como universo,  inclusive a mi misma... para mi nada es y cuando es, deja de ser si lo racionalizo y vuelve a ser cuando lo siento, nada tiene sentido, muchas veces todo es difuso y ni yo misma me entiendo, entonces me reinvento y encuentro que aquello que me estaba atormentando sólo era un sentimiento, sensaciones que abandoné a los 8 años de edad y vuelvo a ser aquel ser misterioso, alejado, frívolo que no sabe cómo sentir para no hacer daño e impedir que se lo hagan a sí mismo, pero luego lo siento de nuevo y descubro que no es tan feo, es bello aunque quizá ya tan sólo sea un recuerdo…

No son más que sentimientos que vienen a mí ser en determinados momentos y me piden a gritos ser plasmados entre líneas… Líneas, letras, palabras que siempre están para mí, no les importa lo que diga simplemente dibujan en caracteres lo que tengo por exteriorizar, jamás me juzgan, jamás me callan… simplemente son un solo ser con mi pensamiento, mi alma y mi corazón…

En pedazos me encuentro, con pedazos me reconstruyo y un solo pedazo seré cuando termine de poner todo en su lugar… 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Quizá mañana…


En el apogeo de invierno las columnas de rocío convierten al viento en un susurro implacable rompiendo la barrera del silencio. Al compás de su silbido mi cabello revolotea sin orden y con prisa, con sigilo las hojas de los árboles caídas se pasean a lado y lado de mis mejillas… las lágrimas ahora expuestas son llevadas por céfiro en la dirección en la que se despide el sol detrás de la montaña, extendiendo su luz en colores naranjas a lo largo del lienzo del cielo con caprichos de algodón decorando el paisaje.

¿Por qué hay algo en lugar de nada? Inclusive en la ausencia está el recuerdo de lo que fue y quizá no pudo ser o fue hasta cierto punto… es más, la ausencia realza lo que somos cuando ya no estemos… eso pasa en el arte, la obra adquiere mayor valor y reconocimiento cuando su artista ya se ha muerto… ¿ya para qué?

La vida… la vida es un suspiro nada más, un suspiro sin tiempo determinado, sin un mañana eterno, sin un adiós verdadero. La vida, una ilusión de la existencia, una esperanza de actividad, una propiedad de deberes y derechos… Un viaje para aquellos que decidan hacer parte de ella aún cuando la llamen mía…

 Elucubrando me encuentro atrapada en mis pensamientos, ideas sordas que revotan en mi mente y se reflejan en el cinismo de mi proceder. Caparazón de soledad, máscara de sarcasmo y vocabulario de ironía capaces de dibujar una sonrisa sin ser en ella misma la esencia de su existencia.

La vida es tan efímera como el crujir de una rama, solo suena una vez pero queda marcada para siempre, quizá se remiende, pero jamás volverá a ser la misma rama, quizá algún día de tanto crujir se parta, dejando de ser la rama que habíamos conocido, transformándose en lo que es y lo que dejó con su existencia.

Mañana puede ser demasiado tarde para arrepentirse de lo que no se hizo ayer, que ahora es hoy y que mañana se perderá en la bruma de un recuerdo, un sueño roto o un anhelo vacío.
Reflexionar sobre la vida de una vida…

Nada se repite en la vida, las oportunidades son únicas, lo verdadero escaso y lo mágico casi que sólo imaginable… si encuentras un tesoro no lo malgastes, no hay manifestación más grande de compañía que un ángel dispuesto a dejar sus alas de cristal a cambio del menguante perfecto de tu sonrisa…

Quizá mañana… quizá mañana el destino me atrape en la sombra de su recuerdo y mi cuerpo sea devuelto a la tierra, quizá mañana me encuentre muy lejos y no pueda abrazarte mientras te digo cuán importante eres para mi… quizá mañana mi ausencia te atraviese el pecho y mi presencia en tu mente ahogue tus ojos entre sollozos inmersos en los momentos de antaño que compartimos tomando nuestras manos, prometiendo ser siempre como un solo ser…

 Quizá no debas esperar a mañana y debas aprovechar el hoy cuando aún sigo junto a ti físicamente…

domingo, 2 de septiembre de 2012

Un árbol blanco...


El otoño ha llegado a su final… ya las hojas de los árboles residen en las praderas que han perdido su verdor a causa del invierno, el ambiente cálido se congela con el paso del viento, los colores se transforman, se pierden… se reducen al blanco y escala de grises…

Aún recuerdo lo frondoso del aquel árbol… sí, aquel que está en medio de lo que ahora semeja una pradera de algodón frívola y sin vida… Aquel majestuoso árbol que daba sombra a mí ser en días de extenuante sol, que refrescaba mis pensamientos, escuchaba mis murmullos y con el viento entre sus ramas respondía a cada una de mis lágrimas.

Aquel árbol ha perdido su color, sus hojas marchitas yacen bajo el manto inclemente de la nieve, sus ramas están desnudas, vulnerables… el viento pasa a través de ellas y un silbido decora el silencio, seguido de una punzada en el pecho que te lacera, te lastima, te hiere sin dejar huella aparente… sólo tus ojos logran develar el secreto que a tu corazón oprobia y agobia.

Cada hoja era un sueño forjado entre la naturaleza y mi pensamiento… cada fruto, un logro que había conseguido gracias a su sabiduría… cada raíz sobresaliente me recordaba las bases fuertes… ahora… ahora sólo veo el tronco, fuerte, firme… el árbol no ha muerto pero está reducido a su mínima condición natural, el árbol sigue ahí pero no puede dar nada más que apoyo, porque no tiene hojas para dar sombra, ni frutos para alimentar, ni mucho menos raíces que hagan tropezar para abrazar la pradera… Sus susurros no son alentadores y en su compañía el frío penetra tu vida, congelándote el alma.

El árbol de mis sueños, frondoso y perfecto se viste de blanco igual que mis recuerdos, que mi nostalgia, que mi dolor… que mí ser divagante  por el sendero cruel del desierto negro, sopor emocional, caos racional, cataclismo existencial… todo y nada… sólo el anhelo de encontrar el paraíso perfecto para aquel árbol maravilloso de mis sueños… 

martes, 21 de agosto de 2012

Abrazo ausente…


Una vez más me hallo sumida en el vacío inclemente de mi soledad, una vez más suplico al cielo me regale una estrella, la humanice y la haga sólo mi estrella…

Quizá nadie lo entienda pero mi alma está sufriendo, está en pedazos, el espejo de mi interior se ha roto y ya no logro verme, me encuentro perdida en la bruma espesa de la nada… Creí haber encontrado un lucero, una estrella que se había humanizado para vivir conmigo, a mi lado, siendo el reflejo de mis sueños, de mis anhelos, el hermoso reflejo de mi corazón…

Estoy cansada… cansada de las palabras vacías que se hacen llamar promesas, de sentimientos que pretenden estar bien después de que te hacen pedazos, de estar sola, de escuchar “estoy contigo” pero a la hora de la verdad nadie está para abrazarte cuando tu rostro se ahoga en lágrimas, cuando tu corazón desea no seguir latiendo y cuando tu mente quisiera sólo soñar, vivir allá en el etéreo donde nada existe si no lo deseas… Puedo engañar a todo el mundo, menos a mi misma…

No hay injusticia más grande desmoronar en lágrimas el alma de aquel ser que nos entregó lo mejor de sí mismo...pero eso no vale, puedes esforzarte todo lo que quieras, pero no puedes luchar solo una batalla que es de dos, pero la agonía que causa el querer, el desear que así fuera te mata, de destroza…

Tantas noches de pedirle llorando a luna, que me regale un ángel ha sido en vano, hasta ahora sólo he tenido ilusiones que como la felicidad son efímeras y pasajeras, no porque no seas ángeles, simplemente no son el mío…

Siempre pensé que nunca era una aseveración de siempre, y que siempre significaba nunca dejar de, sinónimo de promesa… abstracción de la realidad, un sin forma de existencia, un vacío que crece, una vida que no vive, y sentimiento que se ahoga… acariciar en lo inerte el recuerdo en silueta de lo vivido, abrazar tu propio ser y sonreír pensando cómo era abrazar a tu estrella, cerrar los ojos y encontrarse con su sonrisa, respirar profundo y encontrar su olor…

Mi vida a veces pareciera, sin sonar dramática, esa historia en que la felicidad fue negada… un caminante debe ser fuerte para levantarse luego de caerse. A veces me siento como el muñeco de trapo, ese muñeco que todos abrazan cuando se sienten mal, aquel muñeco que está sobre la repisa esperando que llegue un niño que quiera jugar con él sin importar si crece, ser para el muñeco lo que ve en él…

Soñar es la peor estupidez cuando sabes que nada de ello se hará realidad, no importa cuántas estrellas caigan del cielo si no eres un cielo reflejo que pueda contenerlas, no importa cuántas veces llores con la luna, si no hablas el idioma del silencio galáctico no hará de las nubes la materialización de tus deseos… sí, esa impotencia, ese… no sabría cómo llamarlo… Es algo que no se explica más si se siente aún en su ausencia y es entonces cuando más duele...

¿Cómo volar si tengo mis alas rotas?¿Cómo creer si he perdido mi fe?¿Cómo confiar si me he perdido? Quizá la razón con el tiempo destruyó lo que la lógica demanda, quizá el tiempo agotó lo que quedaba de esperanza, quizá la falta de esperanza mató todos los sueños… y con ellos las motivaciones fuertes para que un corazón lata con vigor… -se ríe irónica- ser tan inútil algún día me matará…

Ese vacío inexplicable en medio del pecho, que es entre un dolor y una nada que hace que tus ojos se inunden de dolor cristalizado… -suspira fuerte- más vale felicidad ajena que propia, esa es mi condena...

No importa cuánto veas las copas de los árboles mecerse a causa del viento, jamás lo harán de la misma manera… Cosquillas tristes, sentimiento con el remordimiento de hacerme llorar...

Las letras deben tener un ritmo que acompañe la melodía de los pensamientos convirtiendo la lectura en una armonía perfecta del alma… Yo no creía en el poder de las palabras hasta que encarnaron mi alma, desnudaron mi corazón y materializaron el dolor de mi soledad…

En el silencio encontrar un suspiro que te logre recordar el motivo del latido...

domingo, 19 de agosto de 2012

Ilusiones…


Allá en lo etéreo, en lo perfecto, donde nada se crea o se destruye por lo ajeno, solo están tus pensamientos... allá en lo incierto donde habitan tus sueños, donde nada es más poderoso que los deseos... sí, allá donde no hay tiempo, donde el dolor es tan solo un pasajero del recuerdo, donde la ausencia te abraza y el silencio te canta... Sí, allá donde tu reflejo es una silueta negra ansiosa por el espejo de una sombra con apariencia quizá ya algo lejana, una sombra con rostro quizá ya algo deformado por los sucesos, tanto viento ha pasado que olvido cuán alta era la montaña, ya ha perdido su forma, su color, su fuerza, pero jamás su esencia de ser montaña…

Quizá lo mejor sea callar, ahogar, aprisionar pensamientos, sentimientos y emociones, ser una hija del vacío y la frialdad… al parecer es necesario un poco más del implacable frío de la ausencia material de un ser que te abrace en la oscuridad… Tengo frío, en el apogeo de invierno las columnas de rocío bañan mi ser desnudo, ahogan mi corazón tendido en el suelo, en pedazos…

Ahora soy víctima de mis propias palabras… lo sé, no siempre tenemos lo que queremos, no basta con desear las cosas… dicen que soñar no cuesta nada, pero, para mí, cuesta más que cualquier tesoro material en el universo, cuesta el tesoro interior, cuestan sueños, ilusiones, esperanzas, sonrisas… cuestan cuando se quedan en lo intangible de la imaginación, cuando no trascienden en la realidad y solo tenemos acceso a ello cuando soñamos, independientemente de si estamos dormidos o no…

Quisiera perpetuar tu sonrisa, encontrar un motivo para que jamás deje de iluminar la hermosura de tu rostro, reflejar la perfección de tu alma, la magnificencia de tu ser… Quisiera ir al infinito a conseguir curitas de cielo galáctico para cerrar cada herida que tenga tu corazón, reconstruirlo, dejarlo como nuevo, que no sufras, que no llores más en silencio… que no sientas vacío, que no sientas dolor de ausencia, susurros de soledad…

Quizá, lo único que me queda ahora es aceptar lo que pasa en la realidad tangible y dar lo mejor de mi desde el punto en el que ahora me encuentro, no importa el “nombre” con el que ahora debes llamarme… para mí lo único que importa es que no dejaré que la soledad abrace tu ser porque no me alejaré, no dejaré que el silencio te susurre vacías y traviesas palabras porque no callaré, no te dejaré caer a lo profundo del abismo porque mi mano está tendida hacia ti, no dejaré que te pierdas en la oscuridad porque si quieres puedo ser tu luz cuando la bruma espesa de la noche amenace con borrar tu mundo… Sigo estando, acá, contigo, para ti, no importa absolutamente nada… siempre estaré aquí.