sábado, 15 de diciembre de 2012

El amor…


Amanecer con una sonrisa inexplicable en tu rostro y la fuerte necesidad de ver el reflejo en aquel ser, puro y bello que logró encontrar el camino a lo profundo de tu fuero interno.

Naufragar en el delirio de abrazar su cuerpo, acariciar su cabello y sentir el palpitar acompasado de su dulce corazón.

Desear con ansías el próximo momento en el que puedas perderte en lo profundo del océano de sus sueños, reflejado en el brillo intenso de sus luceros que te miran fijo mientras el menguar de su sonrisa brota sin ninguna prisa.

Renacer al pensarte, perder al aliento al tu nombre pronunciar, para ti mil letras por escribir, por ti mil historias que soñar, gracias a ti un mundo nuevo descubrir.

Escuchar tu voz e imaginar a un ángel, ver tu silueta y descubrir la belleza, tenerte cerca es estar junto a la realeza, sentir tus caricias es estar entre algodón de cielo… besar tus labios y viajar por un millón eterno de sentimientos puros y bellos que superaron todos los malos recuerdos.

Amar… -sonríe amplio-

-         ¿Ves el amor en mis ojos?

-         Lo veo en tus ojos, lo siento en tus manos, lo escucho en tu corazón, lo respiro de tus suspiros, lo refleja tu sonrisa y lo grita mi ser con cada célula de su materia, con su alma, mente y corazón.

-         Brota en forma escandalosa y salta gritando tu nombre…

El amor es encontrarse soñando constantemente aún cuando ya hayas despertado… 



viernes, 14 de diciembre de 2012

El correr del tiempo…


Mañana… -sonríe con nostalgia- mañana hace unos cuantos años atrás nació un ser de espíritu fuerte y alma guerrera, un ser capaz de cruzar el océano entero si era necesario por alcanzar sus metas, un ser de bondadoso corazón que siempre buscaba el bien ajeno sobre el propio, de tan bellos sentimientos que no parecía humano…

Vivir o morir realmente no depende del hecho mismo de estarlo o no, es si tiene sentido en cualquiera de los dos casos, y quizá hubiese sido mejor… nada, es mejor callar, no soy Dios para cuestionar lo que a mi alrededor pasa, tan sólo soy un espectador más que ve lo que pasa, que entra en catarsis y sufre o se emociona con lo que ve, con lo vive… con lo que se convierte en su vida.

Desearía de todo corazón que estuvieras presente, consciente del momento, del ahora, no imaginas cuánto te extraño, cuánto anhelaría llegar a casa y encontrarme con la dulce pregunta -¿qué tal tu día hoy?- y poderte contar todo, mis triunfos, mis derrotas, mis alegrías, mis tristezas… presentarte a mis amigos… tenerte en primera fila en mis presentaciones animándome como cuando era una pequeña niña, hablando de mi como tu orgullo, como tu hija querida…

Extraño tantas cosas, sé que ha pasado tanto tiempo, pero sigue siendo difícil, tan difícil que sigue pareciendo ayer cuando todo sucedió y mi mundo entero cambió por completo… Extraño que peines mi cabello, organices mi ropa, me perfumes mientras me sonríes… Extraño tu comida, tus abrazos y tus caricias… Extraño tus regaños ante mis actos de rebeldía, tus consejos ante mis lágrimas, extraño sentirte cerca y decir… Mami ven aquí por favor, te necesito y que respondas a mi llamado…

Sabes, la verdad te necesito mucho y me encantaría de todo corazón que el buen Dios del cielo te permitiera recuperarte completamente para que volvieras a mi lado…

Por el momento solo puedo agradecerle a Dios por el tiempo que me permitió estar bajo tus cuidados, gracias a ellos soy lo que soy y tengo las fuerzas para seguir, quizá a veces no sepas quién soy pero yo siempre sé quién eres, recuerdo a la perfección qué sueños tenías conmigo, para mí y estoy dispuesta a cumplirlos y cuando esté, allá en lo alto decir con alegría “Mamá lo he logrado, gracias por siempre creer en mi”…

El destino quiso que no te fueras del todo y mañana es ese día maravilloso en el que celebramos tu bendita existencia, en el que nos regocijamos de haber conocido un ser tan maravilloso y espléndido como tú, el conocerte ha sido todo un honor y privilegio y el ser tu hija un regalo divino que me reconforta cada día… Te amo mamita querida y deseo de todo corazón tengas un grandioso día… ¡Feliz Cumpleaños!

lunes, 5 de noviembre de 2012

En pedazos…


Romperse, desquebrajarse, derrumbarse… perderse en la bruma espesa de la negra noche, ¿a dónde se ha ido el sol? ¿Dónde está mi luna? ¿Dónde estoy?...

Una vez más me encuentro perdida en medio de lo que creía un mundo perfecto, lleno de sueños, ilusiones y hermosos momentos, ahora todo se ve opacado por el cristal de mi dolor y no veo absolutamente nada a  mi alrededor, sólo siento aquel sigiloso caminar pasajero del vacío que ahora inunda mi pecho.

Hace mucho no me sentía en el encierro del llanto que en silencio dibuja caminos sobre mis mejillas, esa opresión inexplicable en medio del pecho y la inhalación cortada al final de cada esfuerzo, hace mucho no miraba al cielo suplicando no me arrebatara lo que se había convertido en mi sueño, en mi anhelo…

Hoy de nuevo estoy perdiendo el aliento, las razones se me agotan… la prosa nostálgica se apodera de mis pensamientos y el recuerdo evoca un algo que jamás podrá ser ¿por qué? No lo sé, parece no tener explicación, realmente nada lo tiene, al menos no para mi…
Ahora sólo queda esperar que la luna decida aparecer en el lienzo negro de mi profunda oscuridad y que de su luz emane una rosa de soledad florecida, y entonces una vez más reinventarme, reconstruirme y recordar quién soy y porqué soy…

No es que lleve la contraria individualmente... se la llevo a todo cuando existe o no en lo que yo conozco como universo,  inclusive a mi misma... para mi nada es y cuando es, deja de ser si lo racionalizo y vuelve a ser cuando lo siento, nada tiene sentido, muchas veces todo es difuso y ni yo misma me entiendo, entonces me reinvento y encuentro que aquello que me estaba atormentando sólo era un sentimiento, sensaciones que abandoné a los 8 años de edad y vuelvo a ser aquel ser misterioso, alejado, frívolo que no sabe cómo sentir para no hacer daño e impedir que se lo hagan a sí mismo, pero luego lo siento de nuevo y descubro que no es tan feo, es bello aunque quizá ya tan sólo sea un recuerdo…

No son más que sentimientos que vienen a mí ser en determinados momentos y me piden a gritos ser plasmados entre líneas… Líneas, letras, palabras que siempre están para mí, no les importa lo que diga simplemente dibujan en caracteres lo que tengo por exteriorizar, jamás me juzgan, jamás me callan… simplemente son un solo ser con mi pensamiento, mi alma y mi corazón…

En pedazos me encuentro, con pedazos me reconstruyo y un solo pedazo seré cuando termine de poner todo en su lugar… 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Quizá mañana…


En el apogeo de invierno las columnas de rocío convierten al viento en un susurro implacable rompiendo la barrera del silencio. Al compás de su silbido mi cabello revolotea sin orden y con prisa, con sigilo las hojas de los árboles caídas se pasean a lado y lado de mis mejillas… las lágrimas ahora expuestas son llevadas por céfiro en la dirección en la que se despide el sol detrás de la montaña, extendiendo su luz en colores naranjas a lo largo del lienzo del cielo con caprichos de algodón decorando el paisaje.

¿Por qué hay algo en lugar de nada? Inclusive en la ausencia está el recuerdo de lo que fue y quizá no pudo ser o fue hasta cierto punto… es más, la ausencia realza lo que somos cuando ya no estemos… eso pasa en el arte, la obra adquiere mayor valor y reconocimiento cuando su artista ya se ha muerto… ¿ya para qué?

La vida… la vida es un suspiro nada más, un suspiro sin tiempo determinado, sin un mañana eterno, sin un adiós verdadero. La vida, una ilusión de la existencia, una esperanza de actividad, una propiedad de deberes y derechos… Un viaje para aquellos que decidan hacer parte de ella aún cuando la llamen mía…

 Elucubrando me encuentro atrapada en mis pensamientos, ideas sordas que revotan en mi mente y se reflejan en el cinismo de mi proceder. Caparazón de soledad, máscara de sarcasmo y vocabulario de ironía capaces de dibujar una sonrisa sin ser en ella misma la esencia de su existencia.

La vida es tan efímera como el crujir de una rama, solo suena una vez pero queda marcada para siempre, quizá se remiende, pero jamás volverá a ser la misma rama, quizá algún día de tanto crujir se parta, dejando de ser la rama que habíamos conocido, transformándose en lo que es y lo que dejó con su existencia.

Mañana puede ser demasiado tarde para arrepentirse de lo que no se hizo ayer, que ahora es hoy y que mañana se perderá en la bruma de un recuerdo, un sueño roto o un anhelo vacío.
Reflexionar sobre la vida de una vida…

Nada se repite en la vida, las oportunidades son únicas, lo verdadero escaso y lo mágico casi que sólo imaginable… si encuentras un tesoro no lo malgastes, no hay manifestación más grande de compañía que un ángel dispuesto a dejar sus alas de cristal a cambio del menguante perfecto de tu sonrisa…

Quizá mañana… quizá mañana el destino me atrape en la sombra de su recuerdo y mi cuerpo sea devuelto a la tierra, quizá mañana me encuentre muy lejos y no pueda abrazarte mientras te digo cuán importante eres para mi… quizá mañana mi ausencia te atraviese el pecho y mi presencia en tu mente ahogue tus ojos entre sollozos inmersos en los momentos de antaño que compartimos tomando nuestras manos, prometiendo ser siempre como un solo ser…

 Quizá no debas esperar a mañana y debas aprovechar el hoy cuando aún sigo junto a ti físicamente…

domingo, 2 de septiembre de 2012

Un árbol blanco...


El otoño ha llegado a su final… ya las hojas de los árboles residen en las praderas que han perdido su verdor a causa del invierno, el ambiente cálido se congela con el paso del viento, los colores se transforman, se pierden… se reducen al blanco y escala de grises…

Aún recuerdo lo frondoso del aquel árbol… sí, aquel que está en medio de lo que ahora semeja una pradera de algodón frívola y sin vida… Aquel majestuoso árbol que daba sombra a mí ser en días de extenuante sol, que refrescaba mis pensamientos, escuchaba mis murmullos y con el viento entre sus ramas respondía a cada una de mis lágrimas.

Aquel árbol ha perdido su color, sus hojas marchitas yacen bajo el manto inclemente de la nieve, sus ramas están desnudas, vulnerables… el viento pasa a través de ellas y un silbido decora el silencio, seguido de una punzada en el pecho que te lacera, te lastima, te hiere sin dejar huella aparente… sólo tus ojos logran develar el secreto que a tu corazón oprobia y agobia.

Cada hoja era un sueño forjado entre la naturaleza y mi pensamiento… cada fruto, un logro que había conseguido gracias a su sabiduría… cada raíz sobresaliente me recordaba las bases fuertes… ahora… ahora sólo veo el tronco, fuerte, firme… el árbol no ha muerto pero está reducido a su mínima condición natural, el árbol sigue ahí pero no puede dar nada más que apoyo, porque no tiene hojas para dar sombra, ni frutos para alimentar, ni mucho menos raíces que hagan tropezar para abrazar la pradera… Sus susurros no son alentadores y en su compañía el frío penetra tu vida, congelándote el alma.

El árbol de mis sueños, frondoso y perfecto se viste de blanco igual que mis recuerdos, que mi nostalgia, que mi dolor… que mí ser divagante  por el sendero cruel del desierto negro, sopor emocional, caos racional, cataclismo existencial… todo y nada… sólo el anhelo de encontrar el paraíso perfecto para aquel árbol maravilloso de mis sueños…