lunes, 10 de mayo de 2010

Un Lugar…

Existe un lugar donde la luz etérea de luna domina la noche, un lugar en el que las estrellas acompañan al sol y su triste resplandor, un lugar donde los sueños recorren la mente buscando salida hacia la realidad asesina que los deja perdidos en la inmensidad, en un abismo. Un lugar que en mi mente no es más que dunas de un desierto… un desierto en el que se ahoga mi deseo de ser escuchada.

¿Quién apagó al sol?, quién le quitó su resplandor, quién robó de su interior el querer brillar allá en lo alto sobre todo mar, quién permitió que perdiera la fuerza, la voluntad… Quién decidió que fuera yo quien sufriera por ello, en este mundo no hay más que delirios y soledad… una soledad que me abraza, su piel aterciopelada hace que me sienta segura hasta que despierto y veo su reflejo en el espejo de mi habitación, una sombra macabra que atraviesa el alma, el querer escapar no es una opción, logra atraparte, arrinconarme y hacerme sentir que no soy nada ni nadie si no es con ella, y lamentablemente, es quien domina mi cordura, como la luz etérea de la luna que domina mi mente… ese desierto sin sol… como un asesino que espera paciente, un asesino indómito… que espera que su víctima flaquee, pero ¡no!, la víctima no soy yo… El viento, un suspiro de su encierro se desliza por mi cuerpo hasta llegar a mi pecho, oprime mi corazón y llego a perder la razón, no tiene lógica pero con ella todo es realmente frustrante, todo es verdad y efímero, nada dura para siempre, el amargo sabor a ella suele ser dulce a veces, en las que parece ser la mejor compañía ante las circunstancias de la vida… 

Cómo despertar y seguir viviendo en una fantasía, cómo soñar con los ojos abiertos, cómo descansar sin descansar, el suelo es el que te sostiene pero también el que te mantiene abajo…


Para Ti…

Llegamos a pensar

Que no tiene final

Que todo es tan oscuro

¿Cómo escapar?


No sabemos si realmente

Estamos solos

O tal vez exista alguien

Que nos comprenda.


Tal vez muchas veces no comprenda

Lo que está pasando por tu cabeza

Pero si comprenda qué significa 

Estar siempre sea como sea…


No sé…

No sé su cuando te miro

Realmente estás ó solo 

Es un cuerpo que sin alma está.


No sé si cuando te hablo

Logras escuchar lo que mi corazón 

Te quiere expresar.


No sé si en tu silencio

Me ayudes a descifrar lo que 

Por mi mente vaga sin parar.


Es que acaso hasta en mis

Sueños estás y por más que 

Trate no te logro encontrar.


Quisiera amiga una vez más

Preguntarte si existes de verdad

Porque aunque trato tu presencia encontrar

Ante mí siempre aparece

Una hoja de papel que clama 

Por mis secretos aclarar.


Quisiera saber si detrás de 

Aquella hoja estás esperando el

Momento preciso de emerger.


jueves, 6 de mayo de 2010

Hoy tengo envidia...

Envidia de tu almohada que cuida cada noche tus sueños y es dueña de todos tus secretos…

Tengo envidia de tus cobijas que acarician tu cuerpo y lo protegen ante el inclemente invierno...

Tengo envidia de la luz de la mañana que ve el despertar de un ser tan maravilloso..

Tengo envidia del piso... privilegiado por sentir los pasos de tu vida día tras día...

Envidia, demasiada envidia tengo en este momento de no ser cada cosa de tu entorno para

estar a tu lado…

Tengo envidia del viento que acaricia tu rostro y refresca tu espíritu...

Tengo envidia del sol que ilumina tus días...

Tengo envidia, tanta envidia... 

Sé que te tengo y tú sabes que me tienes... en tu corazón y en el mío hay un espacio compartido...

en el que habitamos tú y yo...

El privilegio es todo mío, tener tu corazón no es sólo un capricho....

Es un anhelo vibrante por el que ahora vivo como vivo...

En mi alma está tu nombre, en mi mente tus palabras, en mis ojos aún guardo tu mirada, en mis mejillas

tus tersas caricias, en mis labios... el sabor de tus labios, mi perfecto pecado...

Eres mi perfecta compañía  y contigo el mundo nuestro Edén...

Y desde ahora y para un eterno marcado por el tiempo...


lunes, 3 de mayo de 2010

¿Desconfianza?

La brisa tibia acaricia mis mejillas, mi cabello ondeante muestra la dirección del viento, el sonido del pastizal anuncia su presencia, la sombra bajo aquel gran árbol parece ser el mejor refugio para el incandescente sol que quema cada célula de mi piel. 

Confiar es venderse a sí mismo, las promesas no son más que palabras dichas al viento, son vacías y carentes de ilusión, ¿por qué? Simplemente porque nadie está dispuesto a llevarlas hasta las últimas consecuencias, tal vez sea cobardía por no poder llevar a cuestas una responsabilidad, que a veces va en contra de pensamientos, emociones y sentimientos, o tal vez sea astucia, para no tener que cargar con nada más pesado de lo que se puede llevar. Para muchas personas la palabra “promesa” no tiene ningún valor más allá del significado de la palabra, pero para personas como yo significa un todo por el que se lucha y se muere si es necesario, una promesa es una razón más para vivir y seguir hasta el final del camino sin perder el sendero a causa de la oscuridad, es esa luz que siempre parpadea, no importa que tan lejos esté, siempre es lo suficientemente brillante para mostrarme por donde debo seguir. Entonces, ¿qué pasa cuando alguien rompe un promesa que había hecho conmigo, una promesa que había adquirido un significado tan importante en mí, en mi vida y en mi ser?... Se acaba la ilusión, todos aquellos sentimientos que habían crecido gracias a esas palabras se van lejos de mí, sólo quedan sentimientos de venganza y odio, la soledad se convierte en mi más fiel consejera y con ella, miles de ideas atraviesan mi cabeza, no de muerte, más bien de destrucción, no exactamente exterior, es más del interior, el ser “mierda” se convierte en una profesión en la que soy la mejor. Ya no hay vuelta atrás, para recuperar el ser que antes era tendrá que abrirse el infierno y sacarme de lo más profundo del hueco, no de la depresión, no me voy a estancar por falta de amor, sólo que ya no existirá el altruismo, de nada sirve “sacrificarse” por la felicidad de los demás si no se toman la molestia de saber cómo estás, aunque sea de vez en cuando, o no tienen los cojones suficientes para mantener firmes las palabras que alguna vez fueron recitadas ante el viendo y guardas en el fuero interno, en el corazón, cinceladas en el alma para jamás perderlas en la nada, y que ahora han sido arrebatadas como si ya no estuviera nada más que la NADA.

Es patético seguir abordando el mismo tema una y otra vez, como el perro que da más de tres vueltas antes de echarse a dormir, lo dicho, dicho está, ya he expresado mis pensamientos, si no le gusta… pues no se lo coma, esta vez no lo hago para ustedes, lo hago para mí; el mundo no caerá si no estoy para él pero, tal vez yo sí caiga para siempre si no me reconcilio con mi ser, en hora buena, he expresado mi sentir, a quién le caiga el guante que se lo chante… Buenas Lunas.